Con la libertad del terrorista Posada Carriles, se repite la farsa
El dictamen de la jueza federal Kathleen Cardone, que exoneró al criminal Luis Posada Carriles de un proceso judicial por fraude migratorio, es una ofensa a la dignidad humana, una burla a los hombres y mujeres del mundo que luchan por la justicia y contra el terrorismo, y la confirmación de la denuncia formulada por nuestro Comandante en Jefe desde marzo de 2005.¡Ya estoy libre!, dijo el verdugo a una radio de Miami poco después de consumada la impunidad con fachada judicial, que ha sido el resultado de la presión y el chantaje de la derecha anticubana de Miami y de la voluntad política de la administración norteamericana, empeñada a toda costa en impedir el juicio que debía comenzar mañana 11 de mayo.
Es significativo que esa decisión tuviese lugar una vez que el asesino chantajeara al gobierno por ratificar sus vínculos con la CIA después del año 1976, a pesar de la moción de la Fiscalía que le prohibía aludir a este tema durante el proceso, y luego de impugnar la entrevista de las autoridades migratorias en abril de 2006, en clara señal de lo que se avecinaba.
En su dictamen, la magistrada acusó al gobierno de manipular de manera improcedente la administración de la justicia para conseguir una instrucción de cargos criminales y calificó de increíblemente escandalosas y ofensivas las tácticas para encausar a Posada.
Expresó que al igual que todos los acusados ante un tribunal, Este está protegido por ciertos derechos constitucionales y añadió: ¡Este tribunal no va a hacerse de la vista gorda con la mala conducta del gobierno solo porque el acusado sea una papa caliente en términos políticos; a esta Corte le incumbe, no la política, sino la preservación de la justicia penal!
Para neutralizar la opinión pública y hacer menos grosero el fallo, se dice que ¡está pendiente la solicitud de extradición presentada por Venezuela en el 2005, así como la posibilidad de que un jurado de Nueva Jersey lo enjuicie por su participación en atentados terroristas contra hoteles de La Habana, en 1997!.
A quién van a confundir con truculentos artilugios legales, cuando el mundo entero conoce que el desenlace de este caso ya está determinado desde hace mucho tiempo. La burda manipulación de aparentar un enfrentamiento de la Corte con la Fiscalía no engaña ni al más ingenuo de los habitantes del planeta.
Lo que Bush padre hizo con Orlando Bosh, el actual presidente de los EE.UU. repite con Posada Carriles: apañar al instructor de mercenarios participantes en la invasión a Playa Girón, organizador de actos violentos contra aviones civiles y embajadas cubanas, torturador en Venezuela, Guatemala, El Salvador y Chile, artífice de atentados contra el Comandante en Jefe, reclutador de elementos inescrupulosos para colocar bombas en instalaciones turísticas, entre otras acciones vandálicas.
Una vez más se demuestra el cinismo del Imperio en su ¡cruzada contra el terrorismo!. Si la Fiscalía estuviese tan interesada en mantenerlo en prisión, apelaría a la Ley Patriótica, aprobada para encarcelar a terroristas, incluso sin previo proceso judicial.
Resulta claro que reconocer a este esbirro como tal, es sentar en el banquillo de los acusados al Gobierno de un país que durante 49 años no ha cejado en sus intentos de destruir a la Revolución Cubana al costo de 3 mil 478 personas muertas, incluidas 229 matanceros, y 2 mil 099 cuya integridad física resultó quebrantada.
Conscientes de que solo la presión pública forzará a la Casa Blanca a juzgar a Posada Carriles como lo que es, un vil y confeso terrorista, los matanceros, al igual que todo el pueblo cubano, continuaremos luchando por la liberación de los Cinco Héroes prisioneros del Imperio y demandando justicia para que la memoria de nuestros hermanos caídos no sea pisoteada.


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